Children who carried the smallpox virus
Much can be said about the route of the Expedition, the members, the countless adversities they faced, and where to start researching this topic. But what about the children who carried the vaccine? It is hard to start. This website does not attempt such a task, for the lack of information is evident in the sources here presented. Nonetheless, I did not want to leave them unmentioned, as their contribution is usually overlooked. The quotes presented below were selected to pay homage to the role they were obliged to fulfill and, hopefully, to raise interest in further studies centered on them.
¿Por qué se utilizan exclusivamente niños en la Real Expedición de la Vacuna? Para trasmitir la vacuna da lo mismo que sea una vacuna injertada en niños o en adultos. Pero se usan niños porque se busca la garantía. Un adulto puede haberse inmunizado frente al virus virolento y no manifestar externamente la enfermedad. Como las epidemias de viruela se producían periódicamente, la edad del niño garantizaba que nunca había pasado las viruelas y al no estar inmunizado iba a sufrir los efectos de la vacunación. - Ramírez Martín, 2003, p. 84, 85.
Las condiciones que se requerían en los niños que transportasen la vacuna están determinadas en la circular para su propagación. En esta circular tipo, que es mandada a todos los territorios que van a recibir la vacuna, se establece que la expedición necesita un número de niños «prefiriendo los Expósitos donde los hayan y precediendo el consentimiento de los padres, si los tuvieran conocidos». - Ramírez Martín, 2003, p. 85.
No siempre se cumplió la condición de la edad y se recurrió a niños más pequeños o más mayores cuando hubo necesidad y tampoco el número de niños teóricamente necesarios, pues la cifra fue más reducida en general. En el trayecto más largo, desde Acapulco a Filipinas, también fué más elevado el número de niños, alcanzando la cifra de veintiséis. Finalmente, no todos eran niños expósitos sino que, a lo largo del viaje, muchos de ellos eran cedidos por sus familias, a las que se indemnizaba por dicha cesión. - Balaguer & Ballester p. 63.
Ésta, en definitiva, es la historia de expósitos como los que partieron con Balmis y Salvany. ¿Qué sucedió finalmente con los primeros veintidós niños cuando fueron devueltos a España? No lo sabemos, pero no es aventurado afirmar que, tras haber cumplido la función para la que habían sido elegidos, la sociedad se olvidó de ellos. - Balaguer & Ballester, 2003, p. 64.